Músculo e ideología (Por Pepe Kubrick)

“Vote Me Tender”, el nuevo LP de The Government

Dicen los críticos que el segundo LP siempre es el más difícil para una banda, el trabajo que puede consolidarles en caso de ser capaces de volver a golpear al oyente como la primera vez, cuando lo pillan por sorpresa, o el que por el contrario certifique que las ideas se agotaron en el debut. Con esta exigencia grababan los madrileños The Government, banda que desde su irrupción demostró tener una personalidad perfectamente definida, su segundo trabajo en los estudios Manufacturas Sonoras para posteriormente ser masterizados por las sabias manos de un Mike Mariconda cada vez más especializado en música negra pero que sigue conociendo perfectamente la filosofía y la pegada del punk. Muchas han cosas han cambiado en estos cuatro años desde que apareció su primer LP, también con Folc Records, entre ellas el cambio del 66% de la banda, permaneciendo Guillermo Casanova, el particular Pike Bishop del rock’n’roll estatal, como ese jinete libre y salvaje que sigue cabalgando a lomos de un energético e infeccioso soul-punk en el que su propia voz juega un papel fundamental. La formación actual, con David (Los Disparos, ex –Del Shapiros) y Guti (Terrier, Call Me Idiot) en la base rítmica está sobradamente consolidada como puede constatar cualquiera que se haya acercado a sus sudorosos directos (incluyendo dentro de ello su exótica aventura por nada menos que Guinea Ecuatorial), parcela ésta en la que la pegada de la banda se hace todavía más evidente. Lo que no ha cambiado es el cartograma sonoro, en el que las oscilaciones entre Gil Scott-Heron, MC5, los Dirtbombs o incluso el blues prostibulario de Son House y Charlie Patton, configuran el sonido de una banda que ha redefinido el concepto de power-trío para llegar donde otras sólo pueden a través del abuso de la instrumentación.

Tampoco se han movido un ápice de sus credenciales ideológicas, basadas en la conciencia de clase y el furor de la rebeldía, en una mirada al mundo con tanto sarcasmo como amargura. Un álbum que se abre con un tema titulado “Politics” y se cierra con otro llamado “Middle Class” no deja lugar a dudas de que The Government huyen del discurso complaciente del rock’n’roll, con toda la carga caustica que sean capaz de sobrellevar, intento reflejado desde el ingenioso título del trabajo remitente a ese gran ícono del negocio que fue Elvis Presley. La banda pide ser votada tiernamente para continuar con su cruzada contra la apatía. Es cierto que quizás hayan perdido cierto toque “northern soul” de sus comienzos para acercarse cada vez más a propuestas tan inclasificables como admiradas, con esos ecos a los recordados Minutemen y esos endiablados riffs de guitarra retorciéndose sobre bajo y batería, que ya son marca de la casa (la gloriosa intro de “Politics”, anticipo certero de todo lo que nos espera durante la siguiente media hora, “Shape”, o el duelo instrumental entre Guille y David en “Gigante”) Otra novedad es su ánimo para atreverse con nuestra lengua, firmando la citada “Gigante” o la aparentemente hendrixiana “La banca gana”. “The Lady Got’em” es la joya oculta del disco, un momento high-energy capaz de remitir a los Hellacopters de “High Visibility”, mientras que David se atreve a ponerse al frente de la voz principal para parir “Call it A Day”, consiguiendo la melodía más popera del álbum, capaz de emparentarse con cualquier banda del revival mod de hace tres décadas y pico en otro de los momentos álgidos del LP.

No es un disco. Es un puñetazo. Pero su efecto terapéutico es inmediato. Un masaje para las neuronas en estos tiempos convulsos. Democracia negra, socialismo punk, músculo e ideología.

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